¿Qué me falta, si lo tengo todo?
El desagradecido no está satisfecho con nada: murmura y todo le atormenta.
Padre, ¿por qué muchas personas, aunque lo tienen todo, se sienten intranquilas y tristes?
—Cuando veas a una persona confusa, triste y abatida, aunque no le falte nada, es que lo que le falta es Dios. Aquel que lo tiene todo, tanto bienes materiales como salud, pero, en lugar de dar gracias a Dios, se la pasa soltando exigencias insensatas y lamentaciones, acabará en el infierno con todo y zapatos.
En cambio, el hombre agradecido está contento con todo; piensa en los dones que Dios le concede cada día y se alegra. Por su parte, el desagradecido no está satisfecho con nada: murmura y todo le atormenta.
(Traducido de: Cuviosul Paisie Aghioritul, Cuvinte duhovnicești, Vol. V Patimi și virtuți, Editura Evanghelismos, București, 2007, pp. 139-140)
