Palabras de espiritualidad

Sanando nuestra alma por medio de la paz profunda

  • Foto: Oana Nechifor

    Foto: Oana Nechifor

A nuestro mundo desalentado, cansado y confundido, la Ortodoxia le ofrece la perspectiva de alcanzar la paz interior.

Uno de los métodos fundamentales para la sanación del alma es la práctica de la serenidad, de la paz en el sentido completo de la palabra. El hombre contemporáneo busca cómo sanar su morada interior, sobre todo porque vive acosado y extenuado. A nuestro mundo desalentado, cansado y confundido, la Ortodoxia le ofrece la perspectiva de alcanzar la paz interior. Creo que la tradición ortodoxa contiene enseñanzas valiosas en este sentido. A continuación, seguiré exponiendo la importancia de la hesiquia y del hesicasmo para la sanación del alma, de la mente, del corazón y de la razón; estoy convencido de que la hesiquía y el hesicasmo son los remedios más eficaces para alcanzar la salud interior.

Dado que la pérdida de la paz genera grandes problemas para el ser humano —tensiones internas insoportables, ansiedad, inseguridad y sus consecuencias: enfermedades tanto del cuerpo como del alma—, examinaremos su causa principal, que es el anti-hesicasmo. Los vanos vientos anti-hesicastas que soplan sin cesar sobre el mundo moderno, destruyéndolo casi por completo, se hacen presentes por todas partes hoy en día y constituyen la causa de los trastornos existenciales y funcionales con los que tropezamos a cada paso. En tanto que la hesiquia (la quietud interior) es un método terapéutico para la sanación del ser humano, el anti-hesicasmo conduce, en cambio, a la enfermedad del cuerpo y del alma.

(Traducido de: Mitropolitul Hierotheos Vlachos, Psihoterapia ortodoxă: știința Sfinților Părinți, traducere de Irina Luminița Niculescu, Editura Învierea, Arhiepiscopia Timișoarei, 1998, p. 359)


 

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