Si estás con Dios no te falta nada
Cuando vives con Dios, puedes vivir espléndidamente incluso sin dinero; y estoy seguro de que cada uno de nosotros conoce bastantes ejemplos de ello.
Cuando una persona cree en Dios y se aparta de las pasiones carnales, por ese mismo hecho comienza a arrancar de sí incluso el amor al dinero. Empieza a comprender lo absurdo que es acumular dinero y poner en él sus esperanzas, porque deposita toda su esperanza en Dios.
Si una persona no está con Dios, ninguna cantidad de dinero podrá ayudar a su alma. Por el contrario, cuando vives con Dios, puedes vivir espléndidamente incluso sin dinero; y estoy seguro de que cada uno de nosotros conoce bastantes ejemplos de ello.
(Traducido de: Cum să biruim iubirea de arginți, Editura Sophia, București, 2013, p. 45)
