Palabras de espiritualidad

Sin humildad, ¿cómo es posible vencer nuestras pasiones?

  • Foto: Oana Nechifor

    Foto: Oana Nechifor

Si te sientes dominado por la mala voluntad, por los malos deseos o por la comodidad, no podrás librarte de nada de ello si antes no te reconoces culpable y si no le das la razón al otro.

El principiante vence el amor al placer; el que está a medio camino, el amor al dinero; y el que ha alcanzado el nivel más alto, el amor a la gloria de este mundo. No es posible llegar a ser fuertes y libres —es decir, alcanzar la verdadera gloria de los hombres— junto con Cristo como hombre, si no hemos vencido todo aquello que nos esclaviza y nos muestra como hombres débiles, si no nos hemos fortalecido con la paciencia en las tribulaciones, tal como Cristo fortaleció Su humanidad siendo paciente en la paciencia en el sufrimiento.

Si te sientes dominado por la mala voluntad, por los malos deseos o por la comodidad, no podrás librarte de nada de ello si antes no te reconoces culpable y si no le das la razón al otro; es decir, justamente lo contrario de lo que haces cuando cumples la voluntad del maligno, con la ilusión de que estás cumpliendo la tuya propia.

(Traducido de: Drd. Alexandru Prelipcean, Spiritualitate creștină și rigoare științifică: Notele de subsol ale Filocaliei românești. Volumul I, Editura Doxologia, Iași, 2013, p. 181)