Una mirada dirigida al Cielo
¿Puede acaso sentirse descontento quien está lleno de gratitud? ¡Nunca! Antes bien, le preocupa cómo entregarse más y más santamente.
Agradecido es el que es humilde. La falta de gratitud oculta el egoísmo.
Este lugar emana una fragancia espiritual. ¡Cuán agradecidos debemos estar a Dios, porque un día nos habló, nos bendijo y nos sacó de un mundo tan cambiante! Debemos estar agradecidos también a nuestros padres, porque nos educaron cristianamente, y asimismo a las personas por medio de las cuales Dios nos ha hablado.
La vida del hombre agradecido es como un cielo sin límites. ¿Puede acaso sentirse descontento quien está lleno de gratitud? ¡Nunca! Antes bien, le preocupa cómo entregarse más y más santamente.
Así pues, cultivémonos a nosotros mismos con la hermosa virtud de la gratitud..
(Traducido de: Părintele Eusebiu Giannakakis, Să coborâm Cerul în inimile noastre!, Editura Doxologia, Iași, 2014, p. 32)
