Palabras de espiritualidad

Una verdadera vida espiritual

  • Foto: Oana Nechifor

    Foto: Oana Nechifor

Ya no temo a Dios, sino que lo amo; porque el amor aleja todo temor”.

Dijo el abbá Antonio: “Ya no temo a Dios, sino que lo amo; porque el amor aleja todo temor”.

Él mismo dijo también: “Tened siempre ante los ojos el temor de Dios. Acordaos de Aquel que mata y da la vida (I Reyes 2, 6). Aborreced el mundo y todo lo que hay en él. Aborreced todo descanso corporal (este descanso corporal o vida fácil es lo opuesto a la verdadera quietud hesicasta). Renunciad a esta vida para vivir para Dios. Acordaos de lo que habéis prometido a Dios, pues Él os lo pedirá en el día del Juicio: que tengáis hambre y sed, que vistáis ropas pobres, que veléis, que os lamentéis, que lloréis, que suspiréis en vuestro corazón; que os examinéis para ver si sois dignos de Dios; que despreciéis el cuerpo para salvar vuestras almas”.

(Traducido de: Patericul, ediția a IV-a rev., Editura Reîntregirea, Alba-Iulia, 2004, pp. 10-11)

Leer otros artículos sobre el tema: