Palabras de espiritualidad

Cinco caminos que nos llevan a una virtud

  • Foto: Oana Nechifor

    Foto: Oana Nechifor

Translation and adaptation:

No seamos negligentes, sino que cada día caminemos por todas estas sendas, porque son muy agradables a Dios.

Quienes no quieren guardar lo que manda la ley, ni quieren obedecer, que se preparen para obedecer y soportar aquello que no quieren. Porque si nosotros callamos, las piedras clamarán. Si alguien habla con valentía palabras valiosas, será retribuido. Pero si habla palabras complacientes a los oídos de quienes escuchan, recibirá juicio por su hipocresía.

Mejor es para el hombre recibir provecho al decir la verdad, aunque por ello sea odiado por todos, que dañarse por causa de la hipocresía, aun cuando por eso sea amado. Pues a los que son odiados injustamente por los hombres, el Señor los exaltará; y a los que son halagados por los hombres, Él los humillará.

Muchos son los caminos que llevan a la contrición. El primero es arrepentirnos de nuestros pecados. El segundo, perdonar al prójimo sus faltas. El tercero, la oración elevada con todo el corazón. El cuarto, la caridad. El quinto, el pensamiento humilde.

No seamos, pues, negligentes, sino que cada día caminemos por todas estas sendas, porque son muy agradables a Dios.

¡A Él sea la gloria, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos! Amén.

(Traducido de: Sfântul Macarie Egipteanul, Din cuvintele duhovnicești ale Sfinților Părinți, Editura Arhiepiscopiei Sucevei și Rădăuților, 2003, p. 140)