¿Cómo cumplimos con las diposiciones de Dios?

 

¿Por qué, por ejemplo, actualmente los hombres se transforman rápidamente en mujeres, y las mujeres en hombres? ¿Por qué las personas pierden su esencia hipostática? Precisamente porque es más difícil hacer lo que se te ordenó, lo que Dios dispuso.

Traducción y adaptación: Jose David Menchu

Debemos aprender a cumplir correctamente con nuestra responsabilidad. Sin embargo, debido a nuestra debilidad espiritual, todos hacen las cosas sólo por hacerlas. La misma vacuidad de este mundo, que nos aparta de Dios, nos lleva a hacer las cosas superficialmente. Precisamente por eso es que los que mandan tratan de hacer que los demás trabajen a conciencia, aunque luego se demuestre que todo es en vano: ya puedes pagarle un millón a cualquier individuo, que de todas formas hará sus tareas sólo por hacerlas, sin dedicación, por lo que su trabajo será defectuoso. ¿Por qué? Porque falta el fundamento espiritual, la fuerza espiritual. El hombre hace mal lo que el mismo Dios le confió que hiciera (y todo le fue confiado por Dios) y, así, daña su propia alma. Cualquier cosa que hagamos, sobre todo en lo que respecta a la Iglesia, debemos terminarla por completo, con denuedo, poniendo nuestra vida en ello. Pero, lo que ocurre es que nos compadecemos mucho de nosotros mismos, y terminamos vulnerando esa norma del deber...

¿Por qué, por ejemplo, actualmente los hombres se transforman rápidamente en mujeres, y las mujeres en hombres? ¿Por qué las personas pierden su esencia hipostática? Precisamente porque es más difícil hacer lo que se te ordenó, lo que Dios dispuso. Es más fácil trabajar, que educar a tus hijos. Ese es el motivo por el cual las mujeres de hoy sólo quieren hacerse de un empleo, marginando a sus hijos en guarderías y jardines infantlies.

Si el hombre sabe cumplir con su propósito, está manifestando su fe en Dios

(Traducido de: Cum să biruim iubirea de arginți, Editura Sophia, București, 2013, p. 18)