Cómo enseñarle al niño a ser generoso

 

Cuando acepte la generosidad —norma de vida de esos a quienes ama—, la consecuencia lógica será que empiece a actuar con altruismo, con magnanimidad incluso frente a sus amigos.

Desde pequeño debe el niño aprender a ser generoso, especialmente con aquellos a quienes ama, como con su mamá.

Tú, como madre, puedes aprovechar su deseo de agradarte, invitándolo a que también te ofrezca obsequios. El paso siguiente será exhortarlo a que lo haga con los demás miembros de la familia.

Es normal que tu hijo quiera ser amigable y agradecido con quienes le aman y protegen, hacia quienes siente una especial ternura.

Cuando acepte la generosidad —norma de vida de esos a quienes ama—, la consecuencia lógica será que empiece a actuar con altruismo, con magnanimidad incluso frente a sus amigos.

Pídele, también, que te ofrezca algo dulce o que se lo dé a su padre. Si notas que esta actividad le parece fascinante y agradable, puedes animarlo a que lo haga también con los demás miembros de la familia y luego con los amigos y conocidos que vengan de visita.

Hasta que llegue a los dieciocho años de edad, el joven seguirá aprendiendo a compartir y a ser generoso con los demás. Si el altruismo se vuelve una constante en ese período de su desarrollo, le resultará fácil —siempre— dar con bondad y renunciar a cualquier forma de egoísmo, especialmente con sus coetáneos.

http://www.doxologia.ro/cresterea-copiilor/cum-sa-invatati-copilul-sa-fie-darnic