De cómo nuestro corazón se ha ido endureciendo
Antes, cuando una persona se arrepentía sinceramente de sus pecados, cambiaba de vida y comenzaba a vivir de una manera mejor. Ahora sucede algo muy distinto: el hombre confiesa detalladamente todos sus pecados, pero después vuelve a vivir exactamente de la misma manera.
Hablando de la insensibilidad espiritual y de la falta de temor, a propósito de la muerte repentina de S..., el padre dijo:
—Miren, la muerte no está lejos; la llevamos sobre los hombros. Y, sin embargo, estamos tan endurecidos que podrían dejarnos caer cera derretida encima y ni siquiera reaccionaríamos.
Y añadió:
—Si en un extremo del pueblo empezaran a ahorcar a los pecadores, en el otro extremo los hombres no dejarían de pecar, justificándose así: “¡Todavía falta para que lleguen hasta nosotros!”.
Para ayudar a comprender como es debido el poder y la importancia del arrepentimiento, el stárets solía repartir la obra sobre el arrepentimiento del venerable Marcos el Asceta.
Entre otras cosas, decía:
—¡Qué tiempos tan extraños nos ha tocado vivir! Antes, cuando una persona se arrepentía sinceramente de sus pecados, cambiaba de vida y comenzaba a vivir de una manera mejor. Ahora sucede algo muy distinto: el hombre confiesa detalladamente todos sus pecados, pero después vuelve a vivir exactamente de la misma manera.
(Traducido de: Starețul Ambrozie de la Optina, Editura Doxologia, Iași, 2010, p. 153)
