Palabras de espiritualidad

De la presencia de la Madre del Señor con los cristianos a lo largo de la historia

  • Foto: Oana Nechifor

    Foto: Oana Nechifor

Es difícil señalar alguna aflicción o desgracia de la que la Madre de Dios no los haya librado cuando acudían a ella con fe y una ferviente oración.

Ustedes saben por la historia que nuestros antepasados, los cristianos ortodoxos, eran personas profundamente temerosas de Dios y que siempre tenían una fe firme y profunda en la intercesión celestial de la Madre de Dios. Y la Reina del Cielo no dejaba sin respuesta su fe, sino que siempre enviaba su ayuda a todos aquellos que acudían a ella con esperanza. Es difícil señalar alguna aflicción o desgracia de la que la Madre de Dios no los haya librado cuando acudían a ella con fe y una ferviente oración.

Por medio de su intercesión y protección eran sanados quienes sufrían enfermedades consideradas incurables. Muchos eran librados de una muerte repentina, de los ladrones, del ahogamiento, del fuego y de las heladas. Por su intercesión se ponían fin a las calamidades que azotaban a la humanidad: incendios, hambrunas y guerras. Aldeas, ciudades y regiones enteras eran libradas, por las oraciones de la Reina del Cielo, de enfermedades mortales y devastadoras. Y muchos otros ejemplos de su protección conocen los cristianos de recta fe.

(Traducido de: Arhimandritul Chiril Pavlov, Lauda Maicii Domnului, Editura Egumenița, Galați, 2012, p. 10)