El camino a la eternidad es alumbrado por la cruz que cargamos
Las cruces de las pruebas están por encima de los “talentos”, de los carismas que Dios nos concede. Bienaventurado es quien tiene cinco cruces y no solo una.
Bienaventurado aquel que esfuerce y padezca aquí, en esta mundo, porque cuanto más es castigado en esta vida, tanto más se prepara para la otra, ya que sus pecados le son borrados. Las cruces de las pruebas están por encima de los “talentos”, de los carismas que Dios nos concede. Bienaventurado es quien tiene cinco cruces y no solo una. Un sufrimiento o una muerte de mártir ofrecen una verdaderarecompensa celestial. Por eso, ante cada prueba, digamos: “Te doy gracias, Dios mío, porque justamente esto era lo que necesitaba para mi salvación”.
(Traducido de: Cuviosul Paisie Aghioritul, Viața de familie, traducere din limba greacă de Ieroschimonah Ştefan Nuţescu, Editura Evanghelismos, București, 2003, p. 208)
