El cumplimiento de los mandamientos, alegría de los ángeles

 

Tal como los Santos Ángeles se gozan con la salvación de un alma, así también se alegran los demonios con su perdición.

Hemos escuchado esas palabras que dicen que en la morada celestial hay más alegría por un pecador que se arrepiente, que por la virtud de noventa y nueve justos. Esta promesa de Cristo no miente, sino que nos habla de la misericordia divina, misma que el Señor demuestra hacia toda la humanidad. Esforcémonos siempre para que, cumpliendo con los mandamientos del Señor, alegremos a los ángeles, evitando agradar a las huestes de los miserables y despreciables demonios con nuestras malas acciones. Tal como los Santos Ángeles se gozan con la salvación de un alma, así también se alegran los demonios con su perdición.

(Traducido de. Sfântul Maxim Grecul, Viaţa şi cuvinte de folos, traducere de Florentina Cristea, Editura Bunavestire, Galaţi, 2002, p. 37)