Palabras de espiritualidad

El olor de la pureza de alma

  • Foto: Oana Nechifor

    Foto: Oana Nechifor

Hijos míos, guarden intacto el tesoro de la pureza, para que el Señor los ame y prepare Su morada en sus almas.

Tal como un perfume intenso, aunque esté encerrado en un recipiente, impregna el aire con su fragancia y deleita no solo a quienes están cerca de este, sino incluso a quienes se encuentran más lejos, así también la fragancia de las almas puras, que se manifiesta exteriormente a través de los sentidos, de la mirada, de la voz y de todo aquello que puede percibirse, revela su virtud escondida.

Hijos míos, guarden intacto el tesoro de la pureza, para que el Señor los ame y prepare Su morada en sus almas. Porque el aceite de la Gracia no consentirá permanecer en un recipiente indigno, sucio y agrietado.

(Traducido de: Măria Sa, Neagoe Basarab, Ediție alcătuită și îngrijită la Mănăstirea Diaconești, Editura Bonifaciu, 2013, p. 37)


 

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