Palabras de espiritualidad

El viaje de nuestra vida en el mundo

  • Foto: Oana Nechifor

    Foto: Oana Nechifor

Los viajeros se defienden de los ladrones con armas. Del mismo modo, nosotros debemos defendernos de los demonios con la oración y con la palabra de Dios.

Los viajeros se defienden de los ladrones con armas. Del mismo modo, nosotros debemos defendernos de los demonios con la oración y con la palabra de Dios.

El pensamiento del viajero está siempre en el lugar hacia donde se dirige y se esfuerza por llegar allí. Así también nosotros debemos tener siempre en mente la Patria celestial y la lucha espiritual por medio de la cual hemos de llegar a ella. “Corran de tal manera que lo obtengan” (I Corintios 9, 24).

Cuanto más avanza el viajero por el camino, más se acorta su viaje. Cuando llega al lugar que se había propuesto alcanzar, el viajero está a salvo, descansa y se alegra por haber llegado felizmente al término de su viaje.

Así también nosotros, cristiano, cuando terminemos felizmente nuestro peregrinar y lleguemos a la Patria Celestial, allí estaremos seguros; seremos librados de todas las desgracias y aflicciones, hallaremos descanso y nos alegraremos en la felicidad eterna que recibiremos por la gracia y el amor a los hombres de nuestro Señor Jesucristo. ¡Amén!

(Traducido de: Sfântul Tihon din Zadonsk, Comoară duhovnicească, din lume adunată, Editura Egumenița, Galați, 2008, p. 68)