Encontrar el amor por lo que hacemos
Aunque en algún momento tuvo la oportunidad de dejar ese trabajo, no quiso hacerlo, porque pensaba: “¿Por qué habría de sufrir otro en mi lugar?”.
Padre, ¿por qué sucede que una persona, aunque se esfuerza mucho, no ve fruto en su trabajo?
—¿No será porque no enfrenta con buenos pensamientos las distintas situaciones que surgen en cualquier trabajo? Si las afrontara correctamente, cualquier labor que realizara se convertiría para ella en una fiesta.
Padre, ¿y qué debe hacer alguien que se entristece porque le toca hacer un trabajo pesado y poco apreciado? Por ejemplo, ser albañil o lavar ollas en una cocina. ¿Cómo puede recuperar la alegría?
—Si piensa que Cristo lavó los pies de sus discípulos, dejará de entristecerse. Porque, con ese gesto, es como si el mismo Señor nos dijera: “Así también deben hacer ustedes”.
Ya sea que alguien lave ollas o are la tierra, debe hacerlo con alegría. Hay quienes limpian alcantarillas porque no encuentran otro trabajo y, los pobres, pasan sus días en un ambiente lleno de microbios. ¿Acaso ellos no son seres humanos? ¿No son también imagen de Dios?
Conocí a un padre de familia cuyo oficio era precisamente limpiar ese tipo de desagües. Había alcanzado una gran altura espiritual. Contrajo tuberculosis y, aunque en algún momento tuvo la oportunidad de dejar ese trabajo, no quiso hacerlo, porque pensaba: “¿Por qué habría de sufrir otro en mi lugar?”. Amaba esa vida despreciada por los hombres y, por eso, Dios le concedió una abundancia de gracia.
(Traducido de: Cuviosul Paisie Aghioritul, Viața de familie, Traducere din limba greacă de Ieroschim. Ştefan Nuţescu, Editura Evanghelismos, București, 2003, p. 188)
