Palabras de espiritualidad

La oración misma te ayudará a no juzgar a los demás

  • Foto: Oana Nechifor

    Foto: Oana Nechifor

Con la ayuda de Dios superarás con éxito el primer obstáculo que el adversario pone en tu camino por medio de tus hermanos del mundo, que son más débiles en espíritu.

La oración no juzga, sino que se humilla, haciéndonos recordar nuestros propios errores, no los del mundo. La verdadera oración pide el perdón para el mundo, no su condenación. Y contra la humildad, el enemigo nada puede.

Por tanto, haciendo esto cada vez que las circunstancias lo exijan —pero también cuando no lo exijan—, con la ayuda de Dios, superarás con éxito el primer obstáculo que el adversario pone en tu camino por medio de tus hermanos del mundo, que son más débiles en espíritu.

(Traducido de: Ieromonahul Arsenie Boca, Cărarea Împărăției, Ediție îngrijită de Pr. Prof. Simion Todoran si Monahia Zamfira Constantinescu, Editura Sfintei Episcopii Ortodoxe Române a Aradului, 1995, p. 20)