Palabras de espiritualidad

Las formas de la justicia

  • Foto: Valentina Birgaoanu

    Foto: Valentina Birgaoanu

El hombre espiritual sería necio si se limitara a ella, porque ante la justicia divina, la justicia humana es cero.

Padre, ¿qué es la justicia divina?

—La justicia divina consiste en hacer aquello que consuelaa tu prójimo. Si, por ejemplo, tienes que repartir algo con alguien, no le des solamente la mitad de lo que tienes, sino cuanto él quiera. Pregúntale: “¿Cuántas quieres? ¿Dos y media? ¿Tres? ¡Tómalas!”. Dar las cosas buenas y quedarte con las no tan buenas. Dar la mayor cantidad y quedarte con la menor. Voy a poner un ejemplo. Supongamos que una hermana nos trae diez ciruelas. Si yo, por glotonería, me como ocho y te dejo a ti dos, cometo una injusticia contigo. Si digo: “Como somos dos, yo comeré cinco y te dejaré las otras cinco”, entonces hago justicia humana. Pero si veo que a ti te gustan las ciruelas y yo como solamente una y te digo: “Por favor, cómete tú las demás, porque a mí no me gustan mucho y además me afectan el intestino”, entonces hago justicia divina.

Pero ¿cuál es la justicia humana?

—La justicia humana es cuando, por ejemplo, teniendo que repartir algo con alguien, le das la mitad y tú te quedas con la otra mitad.

Padre, ¿qué lugar ocupa la justicia humana en la vida espiritual?

—La justicia humana no es para las personas espirituales; es solamente un freno para las personas mundanas. El hombre espiritual sería necio si se limitara a ella, porque ante la justicia divina, la justicia humana es cero. Pero también el hombre mundano, aunque consiga algo en esta vida poniendo en práctica solamente la justicia humana, no llegará a la verdadera alegría ni alcanzará la verdadera paz.

(Traducido de: Cuviosul Paisie Aghioritul, Cuvinte duhovnicești III – Nevoință duhovnicească, Editura Evanghelismos, București, 2003, pp. 106-107)

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