Nuestra errada perspectiva de los pecados que cometemos
Los pecados que nos hemos acostumbrado a cometer nos parecen cosas fútiles, por muy graves que sean en realidad.
Los pecados que nos hemos acostumbrado a cometer nos parecen cosas fútiles, por muy graves que sean en realidad. En cambio, el pecado que es nuevo para el alma la atemoriza, y el alma no consentirá fácilmente en cometerlo. Las pasiones son malos hábitos; las virtudes son buenos hábitos. Aquí se habla de las pasiones y virtudes que el hombre adquiere mediante sus actos, por medio de su forma de vida. En los textos de los Santos Padres, en cambio, a veces se llama “pasiones” a las diversas manifestaciones de la enfermedad que la caída ha producido en nosotros, las distintas formas de la pecaminosidad común a todos los hombres; nacemos con estas pasiones. Por “virtudes” se entienden las buenas cualidades naturales, propias de la naturaleza humana.
(Traducido de: Sfântul Ignatie Briancianinov, Cuvinte către cei care vor să se mântuiască, Traducere de Adrian si Xenia Tănăsescu-Vlas, Editura Sophia, Bucureşti, 2000, p. 46)
