Nuestra labor como cristianos
No olvidemos que las virtudes mal cultivadas se transforman en pasiones.
El anciano José subrayaba que las virtudes se adquieren mediante el esfuerzo del hombre y con la ayuda de la Gracia de Dios. Él utilizaba este ejemplo:
«El campesino ara la tierra, la rastra, siembra y espera la misericordia de Dios. Y si Dios no envía la lluvia y los vientos favorables en el momento oportuno, pierde el fruto de su trabajo. Lo mismo sucede con nosotros: si Dios no envía las aguas purificadoras de Su Gracia, nos quedamos sin dar frutos y nuestras obras se convierten en alimento para los demonios. Porque las pasiones las sofocan y no obtenemos cosecha alguna. No olvidemos que las virtudes mal cultivadas se transforman en pasiones».
(Traducido de: Părintele Dionysios Tatsis, Cuvintele Bătrânilor, Editura Renașterea, 2013, p. 61)
