Palabras de espiritualidad

Palabras que nos acompañan al cultivar la paciencia

  • Foto: Oana Nechifor

    Foto: Oana Nechifor

¡Oh Jesús, única vida de mi alma! ¿Llegaré algún día a descansar en medio de miles de sufrimientos por la gloria de Tu Nombre?

Conviene tener siempre a mano un buen número de sentencias sobre la virtud que estamos esforzándonos por cultivar, para repetirlas a lo largo del día, especialmente cuando se presente la pasión opuesta a la virtud que buscamos practicar.

Por ejemplo, si nos estamos ejercitando en la paciencia, podemos repetir estas palabras y otras semejantes:

El hombre paciente muestra un gran juicio” (Proverbios 14, 29).

Porque no para siempre será olvidado el pobre, ni la esperanza de los afligidos perecerá perpetuamente” (Salmos 9,18).

¡Ay de los que habéis perdido la paciencia!” (Eclesiástico 2, 14).

Más vale ser paciente que valiente” (Proverbios 16, 32).

Más vale vencerse uno mismo que conquistar ciudades” (Proverbios 16, 32).

Con vuestra paciencia ganaréis vuestras almas” (Lucas 21, 19).

Corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante” (Hebreos 12, 1).

He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren con paciencia” (Santiago 5, 11).

Bienaventurado el hombre que soporta la tentación” (Santiago 1, 12).

La paciencia ha de ir acompañada de obras perfectas para que seáis perfectos e íntegros” (Santiago 1, 4).

Os es necesaria la paciencia” (Hebreos 10, 36).

Del mismo modo, también podemos repetir esta breve oración:

¡Oh Dios mío! ¿Cuándo se revestirá mi corazón con el arma de la paciencia? ¿Cuándo atravesaré las pruebas sin que mi corazón se turbe, para dar alegría a mi Dios? ¡Oh, sufrimientos míos, tan amados, que me hacéis semejante a mi Señor Jesús, que padeció por mí! ¡Oh Jesús, única vida de mi alma! ¿Llegaré algún día a descansar en medio de miles de sufrimientos por la gloria de Tu Nombre? ¡Seré dichoso si, en medio del fuego de las tribulaciones, ardo en el deseo de padecer tormentos aún mayores por amor a Ti!”.

(Traducido de: Nicodim Aghioritul, Războiul nevăzut, Editura Egumenița, Galați, p. 128)