Pocas palabras, pero de corazón
Cnfesemos nuestra indignidad y nuestra bajeza, suplicando al Señor Su misericordia; porque, si tenemos Su misericordia, lo tenemos todo.
En la I Carta a los Tesalonicenses, el Santo Apóstol Pablo nos exhorta: “¡Orad sin cesar!”.
Los Santos Padres, al explicar estas palabras, enseñan que “orar sin cesar” significa invocar el Santo Nombre del Señor en todo momento. Esto se ve con mayor claridad en la Carta a los Filipenses, donde el Santo Apóstol Pablo escribe: “Para que ante el nombre de Jesús se doble toda rodilla, de los que están en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra, y toda lengua confiese que Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre”.
San Juan de Cárpatos dice que, cuando pronunciamos la Oración de Jesús —es decir: “Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten piedad de mí, pecador”—, cada vez que invocamos Su Santo Nombre, el Señor nos responde de manera mística: “Hijo, tus pecados te son perdonados”.
Y San Juan Crisóstomo dice que, por muy pecadores que seamos, esta oración nos purifica cuando la pronunciamos de corazón. No existe arma más poderosa, ni en el cielo ni en la tierra, que la santa invocación del Nombre de nuestro Señor Jesucristo.
Cuando decimos: “Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten piedad de mí”, con estas palabras confesamos todos los misterios de nuestra fe, pues, como enseñan algunos de los Santos Padres, ellas contienen en sí todo el Evangelio en forma resumida.
Estas son las cinco palabras a las que se refiere el Santo Apóstol Pablo en su primera carta a los Corintios, cuando dice: “Prefiero decir cinco palabras con mi mente que diez mil palabras con la lengua”. Por esta razón, la Oración de Jesús también recibe el nombre de oración de la mente.
Y cuando pronunciamos las demás palabras de la Oración de Jesús —“… ten piedad de mí, pecador”—, confesamos nuestra indignidad y nuestra bajeza, suplicando al Señor Su misericordia; porque, si tenemos Su misericordia, lo tenemos todo.
(Traducido de: Sfântul Ioan Iacob de la Neamț - Hozevitul, Pentru cei cu sufletul nevoiaș ca mine... Opere complete, Editura Doxologia, Iași, 2010, pp. 417-418)
