Palabras de espiritualidad

¿Por qué el mundo parece indefenso ante el mal?

  • Foto: Oana Nechifor

    Foto: Oana Nechifor

Todo esto tiene lugar porque las personas ya no utilizan las armas con las que cuentan, no se valen de la “Oración de Jesús” ni de la Señal de la Cruz.

El mundo entero pareciera hallarse bajo la influencia de un poder, una fuerza que domina la mente, la voluntad y las fuerzas espirituales del hombre. Una aristócrata me contó lo que le sucedió a su hijo. Era un muchacho devoto, lleno de fe y pureza. Pero, por haber elegido mal sus “amigos”, terminó volviéndose un incrédulo, sometido a toda clase de pasiones. Parecía como si alguien lo controlara y lo obligara a cometer todas esas vilezas. Evidentemente, se trata de una fuerza extraña, la fuerza del mal. Su origen está en el demonio, y las personas son solamente sus armas. Estamos hablando del anticristo que viene al mundo.

El hombre queda indefenso, mientras vive sometido por esa fuerza del mal, y no es consciente de lo que hace. Esa fuerza oscura le inspira incluso pensamientos suicidas. ¿Cómo es eso posible? Todo esto tiene lugar porque las personas ya no utilizan las armas con las que cuentan, no se valen de la “Oración de Jesús” ni de la Señal de la Cruz. A nadie le interesa practicar la “Oración de Jesús”, mucho menos persignarse, porque son cosas consideradas “anticuadas” y “anacrónicas”, vestigios de un pasado que ya no tiene valor.

(Traducido de: Starețul Varsanufie de la Optina, traducere de Pr. Teoctist Caia, Editura Doxologia, Iași, 2011, p. 147)