Palabras de espiritualidad

A propósito de la naturaleza de la fe

  • Foto: Oana Nechifor

    Foto: Oana Nechifor

La fe es la madre, la corona y la suma de todas las virtudes.

«Pues aquello que no es fácil de alcanzar ni de creer lo es, de algún modo, a causa de la envidia. […] Porque para las almas malas nada de lo que es bueno resulta digno de fe». (San Gregorio de Nacianzo)

«Esto se refiere de manera particular a la fe: no buscar razones en quienes mandan, sino confiar en lo que se manda […]. Es necesario que el hombre piadoso y creyente esté tan firmemente dispuesto respecto a las promesas de Dios, que incluso si le parecen contrarias, aun así no se turbe ni desespere de su cumplimiento. Mira, pues, qué promesa recibió por una parte el creyente Abraham y qué fue obligado a hacer por otra». (San Juan Crisóstomo)

«La fe es la madre, la corona y la suma de todas las virtudes». (San Máximo el Confesor)

«Y la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve (Hebreos 11, 1), la esperanza sin vacilación ni duda de las cosas que Dios nos ha prometido y la obtención de nuestras peticiones. La primera depende de nuestra voluntad; la segunda, de los carismas del Espíritu». (San Juan Damasceno)

«La fe necesita obediencia y no mucha indagación; y cuando Dios manda, es preciso someterse, no escudriñar». (San Juan Crisóstomo)

(Traducido de: Sfântul Nectarie de Eghina, Tezaurul sfintelor și filosoficeștilor cuvinte, traducere de Laura Enache)