Palabras de espiritualidad

A propósito del amor materno de la Virgen María

  • Foto: Oana Nechifor

    Foto: Oana Nechifor

Desde los primeros pasos en la vida monástica, tan llena de misterios y de una belleza espiritual inefable, es importante que el novicio dirija su corazón y cultive una devoción sincera, constante y llena de esperanza hacia la Madre de Dios.

¿Cuál es la virtud decisiva para quienes comienzan el camino espiritual, aquella con la que pueden vencer las tentaciones y las pasiones, tanto las interiores como las exteriores?

—Desde el principio, Dios creó al hombre con ese don tan poderoso y tan comentado: el libre albedrío. Lo primero que se nos pide es esto: querer vencer las tentaciones. En cuanto nuestra voluntad se pone en movimiento, la Gracia Divina no tarda en venir.

Si oramos con fervor a Dios, si mantenemos una firme voluntad y perseveramos en el esfuerzo, la Gracia no nos faltará. He aquí el secreto, tanto al comienzo como durante toda la vida, de nuestra victoria. La Gracia es de naturaleza divina; es una “energía no-creada”, como enseña San Gregorio Palamás. Desde los primeros pasos en la vida monástica, tan llena de misterios y de una belleza espiritual inefable, es importante que el novicio dirija su corazón y cultive una devoción sincera, constante y llena de esperanza hacia la Madre de Dios.más.

Después, con alegría en el corazón, tiene que reconocerse como un hijo suyo, amoroso y de corazón puro; entonces la Madre de Dios le mostrará con abundancia cuánto se alegra de ser verdaderamente su Madre.

Una hija espiritual de vida ejemplar oraba a la Madre de Dios diciendo: “Oh, Madre de Dios, demuéstrame que eres mi Madre”. Y la Madre de Dios le respondió: “¡Antes, demuéstrame que eres mi hija!”.

(Traducido de: Ne vorbește Părintele Arsenie, ed. a 2-a, vol. 1, Editura Mănăstirea Sihăstria, 2010, p. 40)


 

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