¿Quién te enseñó a practicar la “Oración de Jesús”?

 

Lo mismo tienes que hacer tú: ¡para que no te hablen los pensamientos, trabaja y persiste en tu oración!

El stárets dijo: «Un hermano le preguntó a otro: “¿Quién te enseñó a practicar la Oración de Jesús?”.  Y este le respondió: “Los demonios”. “¿Qué dices? ¿Cómo es posible?”. “Sí. Ellos me perturban y me atacan con pensamientos sucios, pero yo les respondo con la Oración de Jesús. Y así es como me he acostumbrado a elevar mis plegarias”. Por eso, cuando los espíritus impuros empiecen a agitarte, ora así: “Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten piedad de mí, pecador”».

Un hermano vino a buscar al stárets para lamentarse con él de los pensamientos que le acechaban cuando empezaba a orar. El stárets Ambrosio le respondió: «En cierta ocasión, un hombre tuvo que atravesar a caballo una plaza muy concurrida. Todo aquel lugar era un hervidero de palabras, ruidos, risas… Para evitar que el noble animal se asustara, nuestro hombre se inclinó y empezó a susurrarle al oído: “No, no, no, no, no…”. Así, despacio, poco a poco, lograron escapar de aquel ensordecedor bullicio. Lo mismo tienes que hacer tú: ¡para que no te hablen los pensamientos, trabaja y persiste en tu oración!».

(Traducido de: Starețul Ambrozie de la Optina, Editura Doxologia, Iași, 2010, p. 157)