Palabras de espiritualidad

Sabedores de la urgente necesidad de nuestra alma...

  • Foto: Oana Nechifor

    Foto: Oana Nechifor

Solamente sabemos que somos esperados, que el Padre nos espera, que nos extraña... Pero aún no hemos alcanzado la paz, la realización de estar en casa.

La Iglesia, todos nosotros, somos una multitud en movimiento, una multitud vestida con harapos espirituales, una multitud de pecadores. Una sola cosa tenemos en común: no la santidad, sino la conciencia de nuestras desesperantes necesidades. Por eso, tenemos que ser capaces de abrirnos a los demás, de ser misericordiosos, comprensivos y compasivos con los otros. Si en verdad fuéramos conscientes de la desesperante necesidad en que nos encontramos, estaríamos dispuestos a abrirnos y a demostrarles nuestro amor. Luego, si no somos así, es que no hemos entendido aún quiénes somos y en dónde estamos. Todavía vivimos en un país extranjero, aunque nos alistamos para volver y, como el hijo pródigo, no hemos llegado aún a nuestro destino.

Solamente sabemos que somos esperados, que el Padre nos espera, que nos extraña... Pero aún no hemos alcanzado la paz, la realización de estar en casa.

(Traducido de: Mitropolitul Antonie de SurojFăcând din viață rugăciune, Editura Sofia, pp. 101-102)