Palabras de espiritualidad

Si nosotros mismos no nos escuchamos al orar, ¿cómo esperamos que lo haga Dios?

    • Foto: Oana Nechifor

      Foto: Oana Nechifor

Los que repiten oraciones mecánicamente y sin concentrarse en lo que hacen, no reciben dones espirituales por parte de Dios. Así, cuando alguien les pregunta sobre el motivo de su oración, no recuerdan nada de las palabras que maquinalmente acaban de pronunciar.

El que ora distraído, difícilmente obtendrá algo por medio de la oración. Si un niño viene a pedirle algo a su mamá, teniendo la mente en cualquier otro sitio, y después de unos minutos se va y olvida lo que pidió, desde luego que no lo recibirá. Los que repiten oraciones mecánicamente y sin concentrarse en lo que hacen, no reciben dones espirituales por parte de Dios. Así, cuando alguien les pregunta sobre el motivo de su oración, no recuerdan nada de las palabras que maquinalmente acaban de pronunciar.

Si la misma persona no se escucha al orar, ¿cómo espera que Dios lo haga? El Señor atiende sólo las oraciones que nosotros mismos entendemos al pronunciarlas.

(Traducido de: Arhimandritul Serafim AlexievCălăuza rugătorului ortodox, traducere de Gheorghiță Ciocioi, Editura Sophia, București, 2015, pp. 48-49)