También en la debilidad nos podemos hacer fuertes en Cristo
También en los estados de tristeza del alma suele florecer la Gracia del Espíritu. “Porque ha surgido para los justos una luz en la oscuridad”.
Los espíritus impuros se vengan de tu devoción y tu comportamiento correcto, golpeándote el alma con distintas e indescriptibles pruebas.
Pero también recuerda que es a partir de las distintas y difíciles pruebas que enfrentamos, que se confecciona la corona que habremos de portar en la eternidad, y que, como dijo el Apóstol Pablo, “con sumo gusto seguiré gloriándome sobre todo en mis flaquezas, para que habite en mí la fuerza de Cristo” (II Corintios 12, 9). Y es que también en los estados de tristeza del alma suele florecer la Gracia del Espíritu. “Porque ha surgido para los justos una luz en la oscuridad”. Cultivemos todos, pues, la valentía y la gloria de una esperanza firme hasta el final.
(Traducido de: Sfântul Ioan Carpatiul, Capete de mângâiere, cap. 19, în Filocalia, vol. IX p. 130)