Tan cerca de Dios

 

Debes llenarte de valor y empezar a practicar la “Oración del corazón”. Con el paso del tiempo, te acostumbrarás a repetirla constantemente. Y luego verás cómo Dios te escucha.

Traducción y adaptación: Jose David Menchu

Aquí es a donde debe llegar cada cristiano, más allá de su propia regla de oración: a la “Oración del corazón”. Debes llenarte de valor y empezar a practicarla. Con el paso del tiempo, te acostumbrarás a repetirla constantemente. Y luego verás cómo Dios te escucha. Sentirás que Él mismo te está escuchando.

Yo tengo una pila de listas con nombres de personas para orar por ellas. Cada noche las leo y pido por cada una de esas personas. Y siento que mi oración es recibida. Sí, lo siento. Cuando pronuncio: “Señor, mañana este siervo tuyo tiene una audiencia (en el juzgado) en contra de alguien. Yo no sé cuál es la verdad, cuál es la injusticia aquí. ¡Haz que haya paz entre ellos, haz Tú que prevalezca la justicia!”. Después, bajo la cabeza y hago una postración hasta el suelo.

Y Dios decide.

—Sí, Él decide. ¡Es tan hermoso hablar con Dios de esta manera! ¡Y Él está tan cerca! ¡Es entonces cuando eres un verdadero hijo de Dios! Es presentarte tal como eres ante Él.

¡Desnudo de todas las preocupaciones del mundo!

(Traducido de: Preotul Dimitrie BejanBucuriile suferinței. Evocări din trecut, Cartea Moldovei, Chișinău, 1995, pp. 91-92)