Una aparente “debilidad” que esconde una peligrosa pasión espiritual

 

¿Hay alguien que no sepa que la gula es la raíz de casi todos los males en esta vida?

El placer del apetito es, como diría alguien, la madre de muchos pecados. Porque ¿hay alguien que no sepa que la gula es la raíz de casi todos los males en esta vida? De ella provienen el desenfreno, la embriaguez, la voracidad, el malgasto en comidas finas, la avidez, los banquetes y la insensata caída en toda clase de pasiones, a cuál más deshonrosa.

(Traducido de: Paza celor cinci simțuri, Editura Egumenița, Galați, p. 154)