El ayuno es también un gran médico
De la misma manera, los cuerpos agobiados por el exceso de comida caen fácilmente en enfermedades; mientras que aquellos que son alimentados con sobriedad y moderación conservan más fácilmente su salud y su vigor.
Los enfermos, reciban el ayuno como a la madre de la salud; los débiles y afligidos, como a quien asegura la alegría y la paz del corazón. Pregunten a los médicos, y les dirán que nada es tan incierto y frágil como la salud. Por eso, los sabios procuran conservarla mediante el ayuno y liberarse de la pesada carga que supone el exceso del cuerpo.
No afirmes que no puedes ayunar poniendo como excusa la enfermedad o la debilidad física, cuando, por otra parte, has fatigado tu cuerpo durante toda tu vida con la abundancia de comida. Sé muy bien que los médicos suelen recomendar a los enfermos, más bien una alimentación ligera y la moderación acompañada de ayuno, antes que la abundancia y variedad de manjares.
Por lo demás, ¿qué es más fácil para el cuerpo: pasar la noche después de una cena ligera o quedar postrado por el peso de una comida excesiva? ¿Podrá descansar tranquilamente o se volverá de un lado a otro, cargado y atormentado por la pesadez?
¿Qué barco puede gobernar mejor un capitán y salvar con mayor facilidad en medio de una tormenta: uno sobrecargado o uno que lleva una carga moderada? ¿Acaso la nave excesivamente cargada no corre el riesgo de hundirse ante la menor tempestad?
De la misma manera, los cuerpos agobiados por el exceso de comida caen fácilmente en enfermedades; mientras que aquellos que son alimentados con sobriedad y moderación conservan más fácilmente su salud y su vigor.
(Traducido de. Glasul Sfinților Părinți, traducere de Pr. Victor Mihalache, Editura Egumenița, 2008, pp. 114-115)
