Palabras de espiritualidad

Aprendiendo a orar entre tanta agitación diaria

  • Foto: Oana Nechifor

    Foto: Oana Nechifor

Dios, viendo nuestro esfuerzo, nuestro amor por esa pequeña oración de cinco minutos, conservará Su Gracia sobre nosotros durante todo el tiempo en que estemos ocupados con nuestras tareas.

¿Cómo tendrían que orar aquellos que tienen un día muy lleno de actividades: escuela, universidad, trabajo?

—Con oraciones breves pero frecuentes. Eso es todo. ¿Cuándo? ¿No tienes tiempo? Todos tenemos tiempo para salir a comer. Pues bien, antes de comer: cinco minutos, cinco minutos. Créeme, incluso la oración que dices —el Padrenuestro antes de la comida—, ¿qué cuesta añadir también un “Rey celestial”? Vuélvete hacia ti mismo y hazlo como una ofrenda al Señor: “Rey celestial, Consolador…”.

Dilo con todo tu amor y con toda tu fuerza, sabiendo que casi no tienes tiempo para orar; agradece al Señor por tus alimentos y, mientras le das gracias, di y piensa: “Señor, yo pierdo todo el día en cosas vanas, y ahora Tú me alimentas, Tú me das toda clase de bondades”. Que sean pensamientos buenos, pensamientos de oración.

Después, cuando te levantes de comer, dale gracias a Dios. Tienes otros cinco minutos: ¡no corras! ¿Por qué nos apresuramos tanto? ¿A dónde corremos? Levántate cinco minutos y ora. Por ejemplo, si junto a la mesa donde comes tienes un Salterio, lee un salmo. ¿No lo tienes? ¿Dónde está? Creo que en el Lavsaicón aparece un hermoso relato de un campesino que araba y tenía el Salterio al final del surco; cuando llegaba allí, leía un salmo; después, volvía a arar, y de nuevo leía un salmo.

¿Entiendes? Así es también nuestra situación, Lo mismo pasa con nosotros. No hace falta orar mucho de una vez, si tenemos un programa cargado. Y Dios, viendo nuestro esfuerzo, nuestro amor por esa pequeña oración de cinco minutos, conservará Su Gracia sobre nosotros durante todo el tiempo en que estemos ocupados con nuestras tareas.

(Traducido de: Ieromonah Savatie BaștovoiPuterea duhovnicească a deznădejdii, Editura Reîntregirea, Alba-Iulia, 2014, pp. 33-34)



 

Leer otros artículos sobre el tema: