Cuando nuestro ayuno no le agrada al Señor...
“El verdadero ayuno”, dice San Teodoro el Estudita, “agradable y aceptado de buen grado por Dios, es la abstinencia de toda maldad…”.
—¿Cuál es el ayuno más importante y más agradable ante Dios?
—No todo ayuno es agradable a Dios. Solo es agradable y bien recibido aquel que se realiza en el nombre del Señor y conforme a la ley de Dios, tal como la recibió Adán, como la enseñaron los profetas y como la practicaron todos los santos (cf. Génesis 2,16-17; 3, 2-6; Levítico 19, 29-31; Isaías 48, 1-6; Joel 2, 12-15; Mateo 4, 2, etc.).
Por lo tanto, el ayuno más grande y más agradable es aquel que se practica según la enseñanza de la Sagrada Escritura; es decir, el que va acompañado de humildad, misericordia, pureza y arrepentimiento, unido además al ayuno espiritual: la continencia de los sentidos y el dominio de los pensamientos.
Así también nos enseñan los Santos Padres: “El verdadero ayuno”, dice San Teodoro el Estudita, “agradable y aceptado de buen grado por Dios, es la abstinencia de toda maldad…”.
(Traducido de: Îndrumări duhovnicești pentru vremelnicie și veșnicie. O sinteză a gândirii Părintelui Cleopa în 1670 de capete, Editura Teognost, Cluj-Napoca, 2004, p. 211)
