Palabras de espiritualidad

El deber de enfrentar las tentaciones

  • Foto: Stefan Cojocariu

    Foto: Stefan Cojocariu

Con el amor al placer vienen el incumplimiento del mandamiento y el pecado; mientras que por medio del amor al sufrimiento vienen toda confesión de fe y la virtud.

No expondremos detalladamente la diversidad de las tentaciones —por qué, dónde, cuánto y de dónde proceden—, porque, como dice el Salmista, “las contarán, y serán más numerosas que la arena”. Nuestros Padres las han explicado con detalle y sin error en sus escritos. Nosotros solo recordaremos esto: el deber principal de quienes desean alcanzar la salvación es enfrentarse a las tentaciones, para demostrar su fe y confesarla frente a la apostasía a la que el maligno nos empuja por la fuerza. A la infracción del mandamiento le siguió la caída; y a la confesión y cumplimiento del mismo, la resurrección. Con el amor al placer vienen el incumplimiento del mandamiento y el pecado; mientras que por medio del amor al sufrimiento vienen toda confesión de fe y la virtud. Y a Dios, que nos ha concedido la victoria por medio de la Cruz, le corresponde toda gloria.

(Traducido de: Monahul Iosif VatopedinulCuviosul Iosif Isihastul: nevoințe, experiențe, învățături, Traducere din limba greacă de ieroschimonah Ștefan Nuțescu, Editura Evanghelismos, București, 2009, p. 53)