Palabras de espiritualidad

El Sacrificio del Señor y el corazón del hombre

  • Foto: Constantin Comici

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Con la ayuda del Gólgota, el corazón puede llegar a ser —y debe llegar a ser— morada del Espíritu Santo (I Corintios 3, 16)

El gran misterio de nuestra salvación espiritual tiene dos puntos principales. El primero, el más importante y el más alto, es el Gólgota, es decir, el Sacrificio del Señor. Pero no menos importante es el segundo punto: el corazón del hombre y los dones de la Cruz, que sólo pueden obrar allí donde se les abre el corazón humano.

Después del Gólgota, en segundo lugar, el corazón es el centro de nuestra vida y de nuestra salvación espiritual. Hacia el corazón se dirige nuestro Señor Jesús y el Espíritu del Señor. Todas las palabras del Señor se orientan hacia el interior, hacia el corazón de los hombres.

En su estado caído y pecador, el corazón es una fuente envenenada, un depósito de maldades. Hacia ese corazón se dirige el Espíritu Santo con los dones del Gólgota. Con la ayuda del Gólgota, el corazón puede llegar a ser —y debe llegar a ser— morada del Espíritu Santo (I Corintios 3, 16).

(Traducido de: Preotul Iosif Trifa, Oglinda inimii omului, Editura Oastea Domnului, Sibiu, 2009, p. 10)

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