La verdadera contrición

 

Esta es la verdadera contrición. Es la única que puede darnos frutos, porque nos concede el perdón de los pecados y la reconciliación con Dios.

El anciano Filoteo decía: “La señal de la verdadera contrición es una profunda conciencia del propio estado de pecado, el pesar y la compunción del corazón, los suspiros, la oración, el ayuno, las vigilias y las lágrimas. Esta es la verdadera contrición. Es la única que puede darnos frutos, porque nos concede el perdón de los pecados y la reconciliación con Dios”.

(Traducido de: IPS Andrei AndreicuțMai putem trăi frumos? Pledoarie pentru o viață morală curată, Editura Reîntregirea, Alba Iulia, 2004, p. 59)